sábado, 8 de diciembre de 2012

Monasterio de Cluny III- Alejandro Álcala e Ignacio Ibáñez



Monasterio de Cluny III
Guillermo I de Aquitania fundó la abadía benedictina de Cluny en 909. De 910 a 927 se construyó la iglesia de Cluny I. Años más tarde, el cuarto abad “Maieul de Cluny” ordena la construcción de Cluny II en el año 948 ya que la primera iglesia se había quedado pequeña, en esta época se añadieron los demás edificios del complejo monástico. Y ya en 108 se comenzó la construcción de la iglesia definitiva: la iglesia de Cluny III.
La orden de Cluny se convirtió en ejemplo del estilo de vida monacal en occidente y se convirtió en el mayor y más privilegio monasterio, consiguiendo así el privilegio de exención por el cual solo respondía de sus actos ante el Papa. Este monasterio se diferenciaba de los demás en tres aspectos: estructura organizativa, prohibición de poner en alquiler tierras para su uso en el sistema feudal y su ejecución de la liturgia como forma de trabajo.
Cluny creo una extensa orden federada, otras casas benedictinas tomaron como guía el sistema cluniacense.
Los monasterios seguían una forma de vida casi autosuficiente y cada miembro ejercía un trabajo físico además de dedicarse a la oración. En la edad media un monasterio no era concebido solamente como una iglesia con dormitorios para los clérigos, sino que era como una pequeña ciudad, con establos, despensa, hospital, hospedería, dormitorios… contando en muchas ocasiones con sus propios campos de labranza.
La iglesia de Cluny III, de la que actualmente solo se conserva en buen estado una parte de un crucero se empezó a construir en 1080 siendo definitivamente acabada en 1220.
La planta del edificio era de cruz arzobispal: cruz latina con dos transeptos, de cerca de 200 metros de longitud siendo el edificio más grande construido hasta el renacimiento. Estaba formada por 5 naves (1 central con 2 a cada lateral), la iglesia poseía una girola, y tanto en la girola como en los cruceros se construyeron numerosos ábsides. Este edificio también destaca por sus numerosas torres, 3 sobre el transepto principal (Torre del agua bendita, Torre de los bisans y Torre del coro) y en el transepto secundario, llamado también transepto matutino, se situaba la torre de las lámparas, a parte de estas había dos torres más, situadas en el pórtico de tres naves para entrar a la iglesia.
En cuanto al alzado estaba formado por una nave central de 30 metros de alto que formaba una bóveda de cañón apuntada, y las 4 naves laterales formadas con bóvedas de aristas, la cúpula se levantaba hasta los 35 metros. No poseía tribuna aunque si un triforio muy alto y muchas ventanas por donde entraba la luz. Como novedad esta iglesia presenta el uso del arbotante para transmitir el peso de la nave central hacia los contrafuertes exteriores y el uso de los primeros arcos y bóvedas apuntadas.

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