jueves, 23 de mayo de 2013

LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA DALI


LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA-SALVADOR DALI
Dalí junto con Miró, Ernest y Arp sigue el estilo surrealista que tiene influencias del dadaísmo, a su vez puede definirse de múltiples formas.
1.       El surrealismo consiste en una técnica literaria y artística nacida en Francia hacia 1924, bajo el patrimonio de André Bretón. La ausencia de controles racionales sobre las expresión caracterizada a este movimiento, que usa profundamente de imágenes de procedencia psíquica onírica y subjetiva procurando reflejar lo inconsciente y subconsciente en oposición a lo factual y objetivo. (Definiciones del libro).

2.       Surréalisme que procede del término francés compuesto del prefijo sur y el nombre réalisme. La primera vez que aparece es en el título de la obra de Apollinaire "Las tetas de Tiresis. Drama surrealista". Su traducción sería algo así como "superrealismo" o "sobre el realismo". De esa forma querría dar a entender el arte que está más allá de la realidad. De hecho en un principio la traducción española citaba "Superrealismo" o "Sobrerealismo". Hoy día ha permanecido el término Surrealismo, que no se debe confundir en la traducción española como "subrealismo", lo cual distorsionaría completamente el sentido de la palabra.

3.       Se trata de un movimiento literario y artístico que busca trascender lo real a partir del impulso psíquico de lo imaginario y lo irracional. Los surrealistas persiguen la verdad mediante escrituras automáticas donde se omiten las correcciones racionales. Los escritos surrealistas se basan en la utilización de imágenes para la expresión de emociones. Existieron, sin embargo, conflictos entre quienes sostenían que el surrealismo debía ser un movimiento puramente artístico y aquellos que impulsaban un giro del movimiento hacia la izquierda revolucionaria.

Para poder entender las obras de Dalí, es necesario conocer su vida.
Dalí fue un pintor muy rechazado a lo largo de su carrera artística y una de sus frases más conocidas sería “El surrealismo soy yo”, proclamada cuando fue expulsado en 1939 del grupo de los surrealistas fundado por André Bretón.
A los 12 años descubre el estilo de los impresionistas, mientras que a los 14 descubre a Picasso y se hace cubista.
En 1919 conoce a Federico García Lorca y a Luis Buñuel en la Residencia de Estudiantes. Cuatro años más tarde tras una serie de revueltas y conflictos, que provocan manifestaciones encontrar de un profesor,  hacen que Dalí abandone aunque este gesto sería malinterpretado y más tarde sería encarcelado por ello.
A la salida de la prisión recibirá dos sorpresas, una prensa de grabado que su padre le regalo y otra, la visita de su compañero de la residencia de Estudiantes, Federico García Lorca.
Hacia 1929, Dalí conoce a Gala y enseguida se enamora de ella, a partir de este momento Gala no se separará del autor.
En 1948, Dalí y Gala regresan de Estados Unidos después de ocho años de exilio y para entonces Dalí sería un pintor muy reconocido en España. Diez años más tarde Dalí y Gala se casan y este le construye el castillo. Contemporiza con el régimen franquista.
Gala muere en 1982 y es enterrada en Pubol, lugar donde se hizo el castillo. Siete años más tarde Dalí moriría en el mismo lugar que Gala.
En el momento en el que pinta esta obra, el paisaje ha adquirido una importancia capital en su trayectoria artística. Utiliza el automatismo, que consiste en dibujar o escribir sin lógica, moviendo la mano incontroladamente, también emplea la desorientación reflexiva, el frotagge o dibujo obtenido a través de rozamiento y otras técnicas dadá. Dalí interpreta los sueños y los transforma en imágenes.
Hacia 1931, Dalí pintaría una de sus obras más conocidas llamada La persistencia de la memoria. Se piensa que Dali pintó esta obra una tarde después de comer con dolor de cabeza, cuando Gala se había ido al cine con sus amigos. Pero la inspiración la encontró en una siesta en la que soñó con el queso Camembert que habían tomado para comer y en los problemas filosóficos de lo que era “super-blando” en el queso. Después de 2 horas cuando Gala vio la obra la definió como: “Un cuadro imposible de olvidar para quien lo haya visto, aunque haya sido en un breve instante”. Consiste en un óleo sobre lienzo de tamaña reducido, 24cm x 33 cm.
Represento el paisaje que le era más cercano Portlligat. Podemos reconocer las rocas del Cabo de Creus y los colores del cielo y del mar.
La composición del cuadro está muy estudiada, dentro de este paisaje al atardecer encontramos 4 relojes, 4 de ellos blandos. Uno de los relojes blandos cuelga de la rama de un olivo, otro, también deformado, descansa sobre la figura amorfa que hay en el centro de la obra. Esta figura podría ser el autorretrato de Dalí que aparece representado con una enorme nariz de la que le sale una carnosa lengua. Sin embargo, no tiene boca y su ojo cerrado tiene unas enormes pestañas por lo que parece que está dormido. El último reloj blando está situado encima de un mueble al lado de un cuarto reloj, rígido, que está bocabajo cubierto de hormigas. Se piensa que estos insectos aluden a la obsesión que tenia Dalí por el sexo, ya que desde muy pequeño su padre le enseñaba fotos y libros de insectos en descomposición y si le decía que si tenia contacto sexual con una mujer, le ocurriría lo mismo que a estos animales, por lo que le causó un verdadero trauma.
Otra de las obsesiones de Dalí era la inmortalidad y conquistar la eternidad. Esta obra insinúa la relatividad del concepto tiempo. Los 3 relojes blandos marcan cada uno una hora distinta indicando que el tiempo es un concepto relativo y se puede manipular. En contraste, el cuarto reloj duro colocado del revés hace patente la inutilidad del tiempo en el momento que el símbolo queda destruido. De esta manera el paisaje de Portlligat persiste en la memoria, va mas allá, es inmortal, en cambio el tiempo o jefe del hombre con los ojos cerrados es mortal, caduco.
La perspectiva tradicional existe, pero el espacio parece extraño. El punto de vista del espectador es alto, pero no desde todos lo objetos.
Las líneas diagonales de la perspectiva de la mesa hacen que nuestra mirada llegue hasta el reloj blando colgado de la rama del olivo y así no se pierden en el fondo del cielo. A su vez, la rama como si fuera un dedo que señala nos lleva hacia las rocas doradas del fondo, desde allí nuestra mirada vuelve a los relojes del primer plano a través de la cabeza del dormido. Domina la línea horizontal del mar del fondo, que se complementa con la horizontal de la rama seca del olivo.
Respecto al color es rico y variado, predominan los tonos frios (azul del ultramar, grises y blancos) que contrastan con los cálidos (ocres, marrones y amarillos) el color contribuye a marcar los efectos dinámicos de la composición ya que los tonos más cálidos nos acercan a las formas, mientras que los frios las alejan.
La luz juega un gran papel en el cuadro. Es una luz nítida y brillante que proyecta sombras alargadas y configura un ambiente crepuscular. El cuadro esta dividido en 2 partes no simétricas: una tenebrista, en primer término, con un foco de luz a la derecha que ilumina suavemente los objetos que proyectan sus sombras y se recortan en el espacio, y la otra, muy iluminada al fondo con una luz muy blanca, se nos presenta irreal.
El dibujo también tiene una enorme importancia en el cuadro . es de líneas puras, muy académico. Los objetos están representados con exactitud y detallismo pero sus dimensiones no son reales y están deformados. Para ello Dalí empleó la técnica denominada criticoparanoico que consistía en un sistema espontáneo de conocimiento irracional basado en los fenómenos del delirio.

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