miércoles, 22 de mayo de 2013

Maria Gimeno Martin
El Juramento de los Horacios

Nos encontramos ante una pintura mueble como es este Juramento de los Horacios, que se encuentra en el museo del Louvre de París, esta realizado en un óleo sobre lienzo por Jacques-Louis David  en el año 1784 y pertenece al movimiento neoclasicista.  Cuanta unas dimensiones de 3’30m por 4’25m.
Representa un tema
Esta obra está realizada por Jacques-Louis David ya que el rey Luis XVI se la encargó, este autor  fue ganándose prestigio social debido a sus estudios en la ciudad de Roma, a los diversos premios que le fueron otorgados y a sus exitosas exposiciones en París. Todo esto se ve enmarcado por un contexto en el que Francia está a las puertas de la Revolución francesa y se encuentra inmersa en un profunda crisis económica y con grandes tensiones sociales, debido a que la monarquía de este rey Luis XVI no ponía las medida suficientes para hacer frente a esta situación, es más se encargaban obra de arte que resaltaran el patriotismo, la fidelidad al poder, la lealtad a las identidades nacionales… por todo ello Jaques Louis realizó El juramento de los Horacios presentando un tema que reúne todos estos valores.
En esta obra está inspirada en el año 699 A.c. y se representa en ella a la familia de los Horacios romanos, en la que según cuenta la historia unos trillizos son destinados a la guerra de Curiacios para resolver así la disputa entre las dos ciudades, la batalla se disputará simplemente entre los tres hermanos Horacios y los tres hermanos Curiacios. Estas dos familias están unidas debida a que una de las hermanas de los Horacios está casada con uno de los Curiacios y una de las hermanas de los Curiacios esta casada con uno de los Horacios apareciendo esta en la obra. La obra en sí describe el momento en el que el padre de los Horacios manda a sus hijos a la guerra y estos hacen un saludo romano en el cual demuestran fidelidad y valentía, mientras que las mujeres de su alrededor se lamentan por ello.
Los personajes que aparecen son:
-como protagonista encontramos al padre Horacio, ya que realiza la acción principal, tomando juramento a sus hijos mientras sostiene un gran foco como son las espadas en su mano, su rostro no muestra ninguna emoción hacia sus hijos simplemente les obliga al cumplimiento del deber con la patria.
-en los personajes de la izquierda encontramos a los trillizos Horacios expresando lealtad y fidelidad que sienten hacia su pueblo y su ciudad, por ello se presentan con gran tensión y concentración. El que se encuentra más cercano al espectador es el esposo de la hermana de los Curiacio.
-la mujer co la túnica blanca representa a la hermano de los Horacio, Camila, la cual esta prometida con una de los hermanos Curiacio.
-la mujer con vestimentas marrones y azules es Sabina Curiacio la cual esta casada con uno de los hermanos Horacio, por lo que su esposo y su hermano se batirán en la batalla por lo que los llora.
-en el fondo encontramos a los hijos de la pareja de Sabina y el Horacio acompañados por la madre de los guerreros con una tela negra, donde a la niña se le oculta el rostro, pero el niño rechaza que le tapen los ojos para contempla así el momento del juramento.

Esta obra presenta una composición muy compleja a la vez que limpia y ordenada. Primeramente gracias al elemento constructivo que encontramos en el fondo del cuadro como son esos tres arcos de medio punto y sus columnas de orden dórico se puede dividir perfectamente la obra en tres partes verticalmente a cada uno de los tres arcos, en el primero encontramos a los tres hermanos creando mediante sus piernas y sus brazos un triángulo, estos tres personajes miran a un mismo sitio y el cual es el punto de fuga de toda la obra que se encuentra ya en la siguiente división, este punto son las espadas que sujeta el padre, hasta ellas llegan una serie de líneas compositivas de todo el cuadro y las miradas de estos jóvenes y del niño. Las cuadro figuras que aparecen en las dos primeras divisiones presentan líneas muy rectas con gran tensión y profundidad, las cuales siempre finalizan en el foco principal. En la tercera división encontramos el lamento de todas las mujeres y niños que a diferencia de el resto de figuras muestras líneas mucho más curvas sinuosas y suaves, gracias a las telas, con sus pliegues y su marcación de las líneas del cuerpo.

La perspectiva se centra en las manos y espadas que sostiene el padre siendo el punto de fuga del cuadro, ya que toda forma de la obra parece estar dirigida alrededor de esto, representando el juramento.
Esta obra también se compone de una sublime dimensión tridimensional clásica del Renacimiento, convergiendo todos los puntos de fuga en la figura central del padre y en sus manos, que sostienen las espadas.


En cuanto a la pincelada utiliza una muy fina y lisa, pasa así no poder apreciarla y darle más importancia a lo que se representa, dejando con ello una superficie muy pulida donde se pueden apreciar perfectamente las calidades táctiles como lo refleja en todas las telas de los distintos personajes, el metal de las espadas o por ejemplo la sensación de piedra de los suelos y paredes.

Los colores en esta obra con cobran gran importancia, por ello predominan colores fríos y matizados como son los grises y azules de las túnicas y el metal de las espadas, que se rompen con pequeños fragmentos de colores calidos como es el rojo de algunas de las vestimentas.
Por ello el predominio de colores apagados y fríos hace resaltar la figura principal que es la del padre y la propia importancia de la historia

Por otra parte la luz de la escena es natural proviene de la parte izquierda del cuadro y se puede apreciar una clara influencia del tenebrismo de Caravaggio en esta obra donde partes como es la figura del padre la observamos perfectamente iluminada para que cobre así mas importancia, pero en cambio los rostros de los trillizos Horacios se ven completamente en penumbra. Esta combinación de sombra y luces otorga volumen y drama a los cuerpos y a la acción en general. También mediante esta proyección de la luz podemos observar una serie de sombras alargadas en el suelo que al igual que las baldosas nos dan una perfecta sensación de profundidad en el cuadro.
En resumen esta iluminación es fría y le da un carácter solemne al conjunto de toda la obra.
En definitiva este cuadro no nos transmite un claro sentimiento, pretende plasmar una fusión entre heroicidad de los hombres que se van a la guerra para dar su vida con una mujeres que no llegan a emitirnos un sufrimiento real, pero prácticamente la obra cuenta con una perfecta técnica pero sin llegar a poner una gran pasión.

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